Divulgación y participación

Día del Recuerdo del Holocausto (Yom HaShoah): Honrar la memoria y promover la igualdad a través del transporte

Gisa McCray Simmons



Yom HaShoah, o Día del Recuerdo del Holocausto, es un momento para rendir homenaje a los 6 millones de judíos asesinados durante el Holocausto, así como los millones de personas que fueron perseguidas bajo El régimen nazi, entre ellos los romaníes y los sinti, las personas con discapacidad, las personas LGBTQ+ y los disidentes políticos. También es un momento para reconocer la resiliencia de los supervivientes y la responsabilidad permanente de defender la dignidad humana y la justicia.

Instituida en 1951 por el Parlamento de Israel, la Knesset, como Yom HaShoah Ve-HaGevurah —el Día del Recuerdo del Holocausto y del Heroísmo—, esta conmemoración se centra deliberadamente tanto en el recuerdo como en el valor. No solo honra la memoria de quienes perdieron la vida, sino también la fortaleza de las personas y las comunidades que demostraron resistencia, compasión y solidaridad durante uno de los períodos más devastadores de la historia. El Yom HaShoah se celebra el día 27 del mes de Nisán del calendario hebreo, con ajustes para evitar que coincida con el Shabat. Su fecha coincide con el periodo del levantamiento del gueto de Varsovia de 1943, un símbolo perdurable de valentía, resiliencia y resistencia colectiva. Este año, el Yom HaShoah se celebra desde la puesta del sol del lunes 13 de abril hasta el anochecer del martes 14 de abril, siguiendo la tradición judía según la cual los días comienzan al atardecer.

En Estados Unidos, la conmemoración del Holocausto también está reconocida a nivel federal. En 1980, el Congreso estableció el Consejo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos, cuya misión es honrar la memoria de las víctimas, promover la educación sobre el Holocausto y vigilar las amenazas actuales de genocidio. Esta iniciativa dio lugar a la creación de los «Días del Recuerdo», una conmemoración nacional anual de una semana de duración que se celebra desde el domingo anterior al Yom HaShoah hasta el domingo siguiente. Estas celebraciones refuerzan un compromiso común con la educación, la reflexión y la vigilancia.

Entre 1933 y 1945, el Holocausto se desarrolló bajo el régimen nazi mediante un sistema coordinado de leyes, políticas e infraestructuras. Entre las primeras medidas se encontraban las Leyes de Núremberg de 1935, que privó al pueblo judío de la ciudadanía y de los derechos fundamentales, a lo que siguió una escalada de violencia, como La Noche de los Cristales Rotos en 1938, cuando se destruyeron hogares, negocios y sinagogas judías en toda Alemania y Austria. Estos acontecimientos marcaron el paso de la discriminación a la persecución generalizada. Iniciativas como la Kindertransport (1938-1940), que ayudó a casi 10 000 niños a ponerse a salvo, demuestra cómo la coordinación, la compasión y los sistemas de transporte pueden utilizarse para proteger vidas y abrir caminos hacia la esperanza.

El transporte desempeñó un papel complejo durante ese periodo. Si bien se utilizó para causar daño, también se convirtió, en momentos de valentía, en un medio de huida, conexión y supervivencia. Estas realidades duales nos recuerdan que los sistemas se definen por los valores que los sustentan.

Hoy en día, esta historia nos brinda una gran oportunidad para la reflexión y el crecimiento. Nos insta a garantizar que los sistemas —especialmente aquellos que conectan a las personas y las comunidades— se rijan por los principios de equidad, accesibilidad e inclusión. Nos plantea el reto de construir redes de transporte que no solo trasladen a las personas, sino que también las empoderen, fortalezcan las comunidades y amplíen las oportunidades para todos.

Resiliencia e innovación: un homenaje a las aportaciones de los supervivientes

El Yom HaShoah no es solo un momento para el recuerdo, sino también un poderoso reconocimiento de la resiliencia, la supervivencia y las contribuciones duraderas de quienes reconstruyeron sus vidas y ayudaron a forjar un mundo más inclusivo y equitativo.

Los supervivientes del Holocausto llevaron consigo experiencias vividas que influyeron profundamente en sus aportaciones en ámbitos como la ingeniería, la accesibilidad, la arquitectura, el servicio público y el diseño de sistemas —áreas que siguen dando forma al transporte moderno y a las infraestructuras públicas—.

  • Ralph Baer Se vio obligado a huir de la Alemania nazi cuando era niño. Se convirtió en un ingeniero pionero cuyo trabajo en el campo de la electrónica y el diseño de sistemas contribuyó a la evolución de las tecnologías digitales modernas. Estas innovaciones constituyen la base de los sistemas de comunicación y de las tecnologías emergentes de transporte inteligente que hoy en día favorecen la conectividad y la eficiencia.
  • Adolfo Kaminsky Era un joven judío miembro de la Resistencia francesa. Aprovechó su experiencia en la falsificación de documentos para elaborar miles de documentos de identidad falsos que permitieron a personas judías —muchas de ellas niños— eludir la deportación y desplazarse con seguridad por los territorios ocupados. Se estima que su labor, llevada a cabo bajo un riesgo inmenso, salvó miles de vidas y constituye un poderoso ejemplo de cómo la innovación y el valor pueden acabar con los sistemas de opresión.
  • Henry Lowenstein Fue uno de los niños que sobrevivieron al «Kindertransport». Formó parte de los niños rescatados y trasladados a un lugar seguro, una experiencia que marcó su compromiso de por vida con la defensa de los derechos, la educación y el servicio público. Su historia refleja el impacto a largo plazo que tiene el acceso a una movilidad segura y a nuevas oportunidades, y demuestra cómo el transporte, cuando se utiliza para proteger y conectar, puede cambiar el rumbo de las vidas y contribuir a crear comunidades más fuertes e inclusivas.

En conjunto, estas personas —y muchas otras más— demuestran que la resiliencia puede impulsar la innovación y que la experiencia vivida puede dar forma a sistemas más inclusivos, accesibles y humanos.

Actos conmemorativos en honor a los supervivientes del Holocausto

RTD anima a la comunidad a conmemorar el Holocausto y a sus supervivientes durante los Días del Recuerdo. Algunas sugerencias son:

  • Programa de la Semana de Conmemoración del Holocausto de la CU Anschutz | 14 de abril, de 17:00 a 18:00 | Este evento virtual, titulado «Por qué la medicina, el nazismo y el Holocausto son importantes en la asistencia sanitaria», analiza los puntos de encuentro históricos entre la medicina y el Holocausto, así como su relevancia actual en el panorama sanitario actual.
  • Acto conmemorativo del Holocausto en Denver | 14:00-16:00 h, 19 de abril | Este evento comunitario anual rinde homenaje a los supervivientes del Holocausto y a sus familias, ofrece la oportunidad de escuchar sus historias de primera mano y sensibiliza sobre el alarmante aumento del antisemitismo en nuestras comunidades en la actualidad.
  • Programa del Gobernador de la ADL para la Conmemoración del Holocausto 2026 | 17:30-19:15 h, 26 de abril | Este programa anual, uno de los mayores actos de conmemoración del Holocausto en Estados Unidos, reúne a personas de todas las confesiones religiosas para rendir homenaje a los supervivientes del Holocausto, recordar a quienes perecieron y sensibilizar a la comunidad, al tiempo que se traducen esas lecciones en acciones concretas en la actualidad. El evento ha contado con el apoyo de todos los gobernadores en funciones de Colorado desde 1981. Este programa gratuito incluye una ceremonia conmemorativa y unas palabras del gobernador Jared Polis, quien también entregará un nuevo Premio a la Excelencia en la Educación sobre el Holocausto, en reconocimiento a la importante labor de un educador en este ámbito fundamental.

Honrando el pasado. Avanzando juntos

El Yom HaShoah, Día de la Memoria del Holocausto, nos invita a recordar no solo las vidas perdidas, sino también las lecciones que nos han dejado: sobre el poder de los sistemas, la importancia de la dignidad humana y la responsabilidad compartida a la hora de construir un mundo más justo.

La historia nos recuerda que el transporte es algo más que infraestructura: refleja valores. Puede utilizarse para dividir o para conectar, para excluir o para ampliar las oportunidades. Hoy, RTD ha decidido construir sistemas que mejoren la vida de las personas.

En RTD, este compromiso se plasma en acciones concretas: eliminar barreras, ampliar el acceso e invertir en soluciones que beneficien a todos los miembros de nuestra comunidad. Cada innovación, colaboración y programa refleja un objetivo más amplio: garantizar que la movilidad no sea un privilegio, sino una vía hacia las oportunidades, la conexión y la pertenencia, en la que todos puedan prosperar.

Written by Gisa McCray Simmons